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Atletismo

Respirar hondo, concentrarse, controlar los nervios y tratar de tener únicamente en tu cabeza un objetivo: ser más rápido, lanzar más lejos o saltar más alto que tus rivales al mismo tiempo que los ojos de cientos de miles de personas te observan y aclaman desde las gradas de un estadio olímpico. 

Hablar de Juegos Olímpicos es hablar, en definitiva, de atletismo. Es su disciplina más famosa, tradicional y característica que se lleva celebrando incluso antes de la primera edición de los Juegos de la Antigüedad. Y es que el atletismo, al igual que ocurre con la natación, es tan antiguo como la propia historia del hombre y su afán por la supervivencia, donde para alimentarse era necesario correr tras la presa y golpearla con un objeto.

El atletismo se divide en cinco modalidades: carreras de velocidad, marcha, lanzamiento, salto y pruebas combinadas. Hay un total de 47 pruebas que dependen de multitud de factores que van desde la distancia por recorrer, la presencia de obstáculos, el sexo, el objeto de lanzamiento o el tipo de salto. 

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